Una mala semana o una buena: siempre comienza un lunes
Todo comenzó un día lunes, llegue a la escuela con la minima gana de llegar. A mi edad es muy común pero al menos había algo positivo: no era la única persona que odiaba los lunes ahí! Al entrar por la escalera principal me resbale con un escalón y si no fuera porque me agarre de la baranda me hubiera quebrado un pie mínimo. Lo único que pensé en ese momento fue ''Y así empieza el día''.Seguí caminando y entre a mi aula. Como siempre los borrachos de mis compañeros (que estaban todavía de resaca ya que ni saben tomar lo justo y luego tampoco dejan de quejarse de las consecuencias) estaban tirados sobre los bancos casi durmiéndose, el ''inteligente'' del salón estaba estudiando ya que había llegado muy temprano, mi amigo me esperaba como siempre dejando un espacio para que me siente a su lado.; La que siempre llega tarde le hacia falta como media hora mas antes de llegar y la profesora estaba preparada para entrar ni bien toque el timbre y matarnos con el examen de final de trimestre de Historia. Las primeras dos horas de examen fueron un sufrimiento. Me gusta historia pero los exámenes suelen ser algo como: lo que estudiaste + redactar algo mas corto+creación y opinión propia+un poco de suerte. Al fin entregue mis 5 hojas todas tachadas y maltratadas y salí al recreo. Allí todos hablaban de lo mismo: lo difícil que fue la consigna que estaba del lado de atrás y que yo ni vi. Había calculado un 8 exacto con lo que había echo, con la consigna extra la cuenta ya daba 6 y esperaba no disminuyera. Entre en la siguiente hora y la profesora pregunto por una fotocopia que había que sacar del viernes para el lunes y que no me moleste en ir, ya que la librería donde estaba solo habría los sábados A LA MAÑANA!. En fin había confiado en que mis compañeros la llevarían y por eso no se enojaría nada, a mi suerte la llevo solo el ''inteligente'' del salón y un amigo de el por lo que el resto recibimos un cariñoso uno por no llevar el material. Y ademas nos dio tarea y un examen para la próxima clase ¡Que viva mis primeras horas en ese día! Me sentía fatal y me quería ir cuando llego las 2 horas de literatura las cuales terminaron de arruinarme la jornada: No solo todo el curso había olvidado llevar el práctico que debíamos entregar sino que ademas me di cuenta que me había olvidado en casa el trabajo, el libro de lectura y ademas la fotocopia de actividades. Lo único que podía recordar era yo esa misma mañana dando vueltas en la cama y pensando hoy no quiero ir a la escuela mama, es lunes y encima tengo prueba!
Sonó el último timbre que indicaba la salida. Lo único que alcance a hacer fue gritar: libertad al fin! mientras salía. La semana pasada todos los días había llevado mi impermeable, con la esperanza que si me agarraba la lluvia no me mojara. Este lunes lo empecé con otro abrigo. A mi suerte al salir de la escuela había muchísimo viento y humedad y ademas ¡Estaba lloviendo! Para colmo tenia toda la ropa limpia después de que pase el domingo lavándola para llegar el lunes impecable. Todas las calles que dan a mi casa son de Tierra así que es fácil adivinar como sigue la historia.
Llegue a mi casa, con frío, agua y barro por encima, deje todo sobre el calefactor, se desprendió el barro y luego tuve que barrerlo, e intente almorzar. No había nadie así que tampoco comida y como no había ni ganas de comer después de semejante día, agarre unas galletitas, un te y con eso me arregle. De ahí me fui a acostar con la esperanza de que al levantarme pueda ser que el día mejore pero algo ocurrió: De repente escuche un ruido muy molesto afuera, y si eran los vecinos ruidosos que estaban escuchando cumbia. No me molesta que les guste la cumbia, a mi me da igual esa música pero dos cosas: que la escuchen ELLOS y que lo hagan en otro horario que no sea el de la bendita SIESTA! Decidí prender la compu a ver si se veía algo bueno en las redes sociales y solo descubrí que quien me gustaba estaba en una ''relación'' de fin de semana con una persona que presta sus servicios a la comunidad (if you know what I mean) y que mis amigos se habían ido de pesca el fin de semana. Apague la compu y llame a mis amigos para ver que hacían: uno no me atendió, la otra no respondía los mensajes, la otra respondía muy cortante y la otra me atendió pero termino contándome sus problemas. Así que decidí tener un tiempo de caridad con la caja boba y me dedique la tarde a eso.
Ya cuando me había mirado todo lo que la tele tenía para mostrarme, decidí ir al kiosco de la esquina a comprar algo ya que las galletitas ya me las había comido como almuerzo. Me abrigue y camine, salude a los vecinos que estaban afuera ya que ni bien llegue yo de la escuela había parado de llover (al igual que empezó a llover 10 minutos antes de salir) y justo cuando me pare en la esquina a punto de ir al kiosco, apareció de la nada un conductor medio troll y me baño, literalmente, con el agua de un charco cuando doblo. Eso era como el meo de un tiranosaurio Rex supongo porque todo lo que me había pasado en un par de horas era para ir a un record mundial. Estaba ya que explotaba cuando fui por las galletitas y regrese por el pasto a casa, solo para darme cuenta de que un perro agraciado había dejado un regalo para mi camino el cual mi zapatilla acepto honrada.
Entre a casa, me saque las zapatillas, respire mire al frente y ¡GRITE!.
Nunca había tenido tan mal día, lo cierto es que la semana estuvo bastante salada pero ese comienzo la aliviano y me hizo darme cuenta de algo: una mala semana o una buena siempre comienza un lunes
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